Alice, en Amor Real, Amor Verdadero.
“Alice, en cambio, tenía los ojos de color castaño oscuro, al igual que su largo cabello, y una figura diminuta que correspondía con su alegre y suave personalidad, tan similar a veces a la de una niña.”
“Cuando el guardia la tuvo en frente, entendió el por qué de su angustia. La primera impresión era realmente una bofetada a los ojos. Su espesa melena oscura había desaparecido por completo, y ni rastro quedaba de los mechones largos que solían resbalar por su torso hasta tocar su cintura. Ni siquiera los hombros rozaba ese cabello casi negro que aún relucía con el brillo de una espada, pero que apenas si alcanzaba a cubrir su cabeza y la parte posterior de su cuello. Era, de arriba abajo, de izquierda a derecha, en toda su corta extensión, el cabello de un niño varón.”
