La Princesa María, en Amor Real, Amor Verdadero.

“Las grandes puertas del salón le abrieron paso a una joven de exótica belleza. Su tez era blanca como la nieve, pero su cabello, apenas ondulado y largo hasta la cintura, era de un profundo color azabache. Para sus escasos 18 años de edad, era una princesa de admirable porte. Sus delicados zapatos acordonados pisaban el salón con sorprendente confianza, como si hubiera nacido para estar ahí.(…)
—Sus Majestades —saludó, con la misma reverencia que hubiera hecho Isabella minutos atrás. La exquisita tela de su vestido esmeralda se puso en evidencia bajo las luces de los grandes candelabros, haciendo que se viera tan verde como el color de sus ojos.”
Cap.2: “Encuentro”

La Princesa María, en Amor Real, Amor Verdadero.

“Las grandes puertas del salón le abrieron paso a una joven de exótica belleza. Su tez era blanca como la nieve, pero su cabello, apenas ondulado y largo hasta la cintura, era de un profundo color azabache. Para sus escasos 18 años de edad, era una princesa de admirable porte. Sus delicados zapatos acordonados pisaban el salón con sorprendente confianza, como si hubiera nacido para estar ahí.(…)

—Sus Majestades —saludó, con la misma reverencia que hubiera hecho Isabella minutos atrás. La exquisita tela de su vestido esmeralda se puso en evidencia bajo las luces de los grandes candelabros, haciendo que se viera tan verde como el color de sus ojos.”

Cap.2: “Encuentro”